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por Juan Pablo Garibotti (*)
opinión

Cuéntame tu promoción
y te diré quién eres

Las promociones de las empresas de telefonía celular en Argentina, ¿son realmente beneficiosas para los usuarios?

Tal como se me explicara telefónicamente (ante mi llamado para asesoramiento) el saldo recargado de la promoción dura 7 días ($ 80.- en este caso), y el resto de la recarga tiene una vigencia de 1 mes ($ 40.-). Pasados los 7 días y el mes, respectivamente el crédito recargado se pierde.

El primer saldo que se consume es el de la promoción. Reitero: el plazo de 7 días no está especificado en ningún mensaje de texto promocional que llega casi a diario. El siguiente saldo que se consume es el de la recarga, siempre y cuando no se haya iniciado un nuevo período contratado, ya que entonces se consume el saldo corriente del plan contratado, también de un mes de vencimiento y por último, el saldo remanente de la recarga. Como se advertirá, el vencimiento del mes de recarga siempre será anterior al vencimiento del período convencional del plan contratado.

En caso de que aun quede crédito de la recarga cuando se empieza un nuevo período, la única manera de aprovechar ese crédito... es agotar el saldo convencional del plan contratado, antes de la fecha de vencimiento de la recarga (ya que ese vencimiento es anterior al vencimiento del plan). De hacerlo de esta manera, muy posiblemente, volveremos a necesitar recargar saldo, ya que agotada la recarga, antes del vencimiento del mes convencional del plan contratado, volveremos a estar con saldo contratado.

Si el orden de consumo de saldo de recarga y saldo convencional de cada plan fuera inverso (o sea, primero se consume la recarga y luego el saldo del plan), habría menor probabilidad de que se requiera una nueva recarga. Todo esto, independientemente de que si con una nueva recarga, los créditos no se perdieran y se pospusiera su vencimiento por un período mayor, sería una ventaja mayor, como sucede con otras compañías.

En otras palabras, tal como está planteado el orden de consumos en la compañía Movistar, lo único que se defiende es el interés económico de la empresa, sin resguardar el interés de los usuarios, que deberían ser bien asesorados por estas compañías respecto a los planes que brindan, para que no se cometa un abuso sobre los consumidores.

Hay muchas otros puntos para cuestionar a esta compañía, sobre usos y ética comercial, que serán temario de otros artículos. No está de más recordar que -por ejemplo- cualquier error de débito de Movistar hacia los usuarios, ocurre en perjuicio de estos y no en contra de la compañía y cualquier planteo que el usuario quiera hacer sobre el tema, sea para rectificar cobros, para pedir que se quiten intereses por mora que no han sido tales, etc., etc., el usuario deberá armarse de paciencia y disponer de varias horas útiles, para que la compañía no le recargue, accidental o malintencionadamente unos pocos pesos extra, que pueden ser insignificantes para cada usuario, pero que en el volumen total de usuarios, a la compañía le resulta una ganancia mensual por demás considerable.

Por supuesto que estos usos y costumbres no son usos exclusivos de esta empresa, pero es desde la toma de conciencia de los usuarios que se puede actuar para frenar los abusos.

No hay mejor defensa del consumidor que la que se ejerce activamente con el conocimiento e información suficiente para que no exista nada que reclamar. 

 

(*) Juan Pablo Garibotti / Productor General de Razones.